jueves 16 agosto, 2018

El sector vitivinícola de Rusia pide a su Gobierno un nuevo impuesto al vino importado

El sector vitivinícola de Rusia pide a su Gobierno un nuevo impuesto al vino importado

El sector productor privado ruso demanda a su Gobierno que imponga un nuevo impuesto a los vinos de importación y que se les dé más apoyo económico. En concreto, el presidente del Consejo de la Unión de Vitivinicultores de Rusia, propietario, además de una de las mayores empresas productoras de vino en este país, Abrau-Durso, dirigió una misiva al presidente de la Federación Rusa, en la que le solicitaba establecer un impuesto especial sobre la importación de vinos, tanto de vino a granel, como de alcohol de coñac y otras bebidas alcohólicas de alta graduación.

Asimismo, propone que los ingresos que se consigan con estos nuevos impuestos, estimados en unos 30.000 millones de rublos (411 millones de euro a cotización actual) se utilicen para apoyar económicamente mucho más al sector vitivinícola ruso, según se recoge en el último número de “Noticias del Exterior”, del Ministerio de Agricultura.

En la actualidad, los vitivinicultores rusos reciben unos 1.500 millones de rublos (alrededor de 21 millones de euros), pero según la Unión, se requieren muchos más fondos para cumplir con los objetivos de adquirir terrenos, plantar nuevas superficies de viñedo o realizar más inversiones en producción e infraestructuras. Todo ello necesitaría, según estima esta organización, unos 50.000 millones de rublos (685 millones de euros).

La Unión de Vitivinicultores de Rusa considera también que es necesario fortalecer el control de la calidad de los vinos importados, con la realización de muestras y análisis de los vinos existentes en los comercios, proponiendo, además, establecer un precio mínimo, como existe para el vodka (205 rublos o 2,81 € por botella de ½ litro) y para el vino espumoso (164 rublos o 2,25 € por botella de 0,75 litros)

Repercusión

La repercusión de este nuevo impuesto, argumenta La Unión, no sería demasiado grande. Si se tiene en cuenta que Rusia importa cada año aproximadamente unas mil millones de botellas de bebidas, el impuesto no superaría los 30 rublos (0,41 €) por botella y, además, no se propone introducir este impuesto ahora mismo, sino según se desarrolle la vitivinicultura y crezca la producción.

Rusia cuenta con una superficie vitícola pequeña, de apenas 96.000 hectáreas, según los datos de su Ministerio de Agricultura, aunque para el año 2025 considera necesario incrementar la misma en un 44%, hasta alcanzar las 126.000 hectáreas, según se punta desde el Departamento de la Industria Alimenticia y Transformadora del Ministerio.

La producción nacional de vinos rusos, incluidos los espumosos, suponen el 65% del volumen total de la oferta disponible, con 29,2 millones de decalitros (292 millones de litros o 2,9 Mhl), mientras que los vinos a granel importados representan el 35% restante, con 15,6 millones de decalitros (156 millones de litros o 1,56 Mhl), según datos de 2017. España es el principal suministrar de estos envíos de vinos a granel, con el 42% del total, es decir, con alrededor de 655.000 hectolitros, seguido de Ucrania, con el 20,6% o 321.000 hectolitros.

Este país importó también durante 2017 un total de 24,4 millones de decalitros (244 millones de litros o 2,44 Mhl) de vino embotellado, con España a la cabeza como país proveedor con un 21,7% del total (alrededor de 530.000 hl), seguido de Italia, con un 17,4%, Georgia (14,3%) y Francia (13,8%).

Fuente: La Semana Vitivinícola

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