miércoles 23 enero, 2019

Pedro Carricondo: “Los pequeños fraccionadores somos una especie en extinción”

Pedro Carricondo: “Los pequeños fraccionadores somos una especie en extinción”

Pedro Carricondo: “Los pequeños fraccionadores somos una especie en extinción”
Inauguró un moderno equipamiento de alta tecnología para el envasado en Tetra Pak. Cree que en 2017, el consumo de genérico retomará la senda alcista. Desestimó el uso del bag in box

Es uno de los pocos fraccionadores que quedan en la zona Este y que además sigue invirtiendo en el complejo negocio del vino genérico.
Pedro Carricondo, presidente de Agroindustrias Carricondo, asegura que, a pesar de la caída que se registra en 2016, el consumo de vino en multilaminado volverá a crecer en 2017. Advirtió sobre el avance de las grandes empresas de la industria.
-¿Por qué decidieron invertir?
-Los mercados de vino van cambiando y el consumidor va requiriendo de nuevas propuestas. Creímos conveniente hacer una inversión en este nuevo equipo de envasado para vinos, Tetra Pak Simply 8, nuevas líneas de transporte y embandejadora Cardboard Packer 32 de última generación, porque el mercado está buscando envases y un formato más elegante y divertido.
-¿Que marcas van a comercializar?
-Las marcas que tenemos en el mercado nacional e internacional son: Arca de Noé, Sol Andino y Poncho Argentino. A su vez, la empresa fracciona para terceros, lo que nosotros llamamos “nuestros socios estratégicos”. Ellos nos ayudan a llegar a los volúmenes necesarios para que se justifique esta inversión.
-Este año la retracción del consumo de vinos se ha notado con más fuerza en el multilaminado.
-Sí, es verdad. La crisis sin lugar a dudas le ha pegado a los sectores con menor poder adquisitivo, y ése es nuestro mercado. Momentáneamente hay una baja en el consumo de multilaminado, pero nosotros no hacemos una inversión pensando en el ahora sino en el largo plazo.
Tenemos esperanzas de que para el próximo año la situación mejore. Creo que podemos empezar a salir de esta recesión y que se reactive el consumo.
-¿Han tenido que reacomodar los precios?
-Sí, porque el aumento de la materia prima ha sido importante, principalmente causado por la mala producción de 2016, cuando prácticamente hubo 40% de merma en la producción. Por lo tanto, por una cuestión de oferta y demanda, el precio de los vinos, especialmente genéricos, ha aumentado mucho.
En diciembre de 2015 un vino genérico valía $ 2,80 y hoy ese vino vale $ 8. Además hay insumos que se usan para el vino que también han aumentado, a lo que se suma el incremento de los fletes. Eso nos llevó de un multilaminado en la franja de los $ 10 a $ 12 pesos en diciembre de 2015 a $ 20 o $ 25 al público, hoy.
-¿Cómo está funcionando el canal de distribución tradicional?
-Nosotros no trabajamos con supermercados, porque el poder de negociación que tienen las cadenas es tan grande, que se hace muy complicado trabajar. Lo que hacemos es enfocar toda nuestra fuerza de venta en el mercado tradicional, es decir, del distribuidor al minorista y de allí al consumidor.
Esto nos funciona muy bien. Sólo el 8% de la ventas en cartón se dan en el supermercado. El resto se hace en el canal tradicional.
-El multilaminado ¿tiene futuro en el largo plazo?
-Sí. Argentina es el país del mundo que más consumo de vino tiene en este envase. En 1978 comenzó la venta de vino en “cartón”, y ha ido creciendo, fundamentalmente por el precio. Si bien es cierto que la gente niega que toma vino en multilaminado porque hay un cierto estigma sobre la calidad, la realidad nos indica que lo están consumiendo, porque hoy representa 42% de las ventas totales del país.
– Como pequeño fraccionador de vino genérico ¿cómo compite con las grandes fraccionadoras?
– El mercado de genéricos está manejado por tres grandes corporaciones en Argentina. Esto nos ha producido un serio problema de subsistencia en el mercado.
Hoy los pequeños fraccionadores agrupados podemos llegar a ser el cuarto gran fraccionador del país y lo que queremos es formar una agrupación, donde bajo el mismo paraguas se generen acciones conjuntas tanto del ámbito privado como estatal para poder hacer frente a los concentradores. Sobre todo lo que necesitamos es imposición de marca.
Hay que romper con la alta concentración porque eso va a terminar repercutiendo en el viñatero. Si esto sigue así en el corto tiempo las pequeñas fraccionadoras van a desaparecer, que son las que hacen de amortiguador para las compras de vinos.
Entonces, los productores van a quedar en manos de 2 concentradores y se va a conformar un oligopsonio. En este esquema de concentración de la comercialización de vinos genéricos, los pequeños fraccionadores somos una especie en extinción.
-¿Puede funcionar el bag in box en Argentina?
No. Personalmente creo que ese envase no va a funcionar. Esto del bag in box no es nuevo. Hace muchos años se hicieron intentos, con empresas con mucho poder de fuego en el mercado, y no les fue bien y lo dejaron. En sí, creo que es un envase fantástico, con características que le permiten cuidar mucho la calidad del vino. El problema es que son muy caros los insumos.
Entonces, para que la incidencia de los insumos no sea tan alta, te tenés que ir a vinos de alta gama y esos productos son más caros. Es una alternativa para tener más oferta en el mercado del vino. Al día de hoy no le veo resultado.

Perfil
Pedro Carricondo. (55). Es Contador Público Nacional egresado de la Universidad Nacional de Cuyo. Pertenece a una familia de larga trayectoria vitivinícola en el Este. Empezaron con la bodega en 1929 en Junín. Es la cuarta generación de bodegueros de la familia. En la actualidad es presidente de Agroindustrias Carricondo, empresa de la cual es dueño junto con sus hermanos: Alejandro y María Elizabeth.

Fuente: Diario Los Andes

 

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